jueves, mayo 24, 2012

Entregadas 38.500 firmas contra el proyecto hidroeléctico El Quimbo

Entrega de firmas al embajador colombiano en Berlin
El miércoles 9 de mayo un representante de Salva la Selva entregó en la embajada colombiana en Berlin las 38.500 firmas que recogimos difundiendo la protesta en 5 idiomas través de la web http://www.salvalaselva.org.

Con las firmas en la mano, confrontamos al embajador Juan Mayr Maldonado con los argumentos de la población en contra de la mega represa, y le exigimos la inmediata cancelación del proyecto que se estaría llevado a cabo con capitales de la transnacional hispano italiana Endesa-Enel.
De acuerdo a las continuas denuncias de la población afectada, El Quimbo tendrá un impacto irreversible sobre la hidrodinámica del rio Magdalena y arrasará con el equilibrio ecológico del Huila. 

El caso de presas como El Quimbo viene cargado de despojo de los bienes y los recursos naturales renovables y no renovables de uso común de las comunidades indígenas y campesinas. El proyecto implica restricciones en la pesca artesanal y pérdida de agricultura tradicional de los terrenos aluviales, así como el libre uso y acceso al río. Trae además violencia, desplazamiento forzado y desempleo. Ya se ha observado alteración en la actividad pesquera, de la calidad del agua y de las prácticas culturales ancestrales. Sumado a la alteración del uso de suelos, generación de residuos producto de excavaciones, pérdida, y reducción de la vegetación, alteración del entorno y desequilibrio del ecosistema. Preocupan también, los altos riesgos de fallas geotécnicas como los deslizamientos de tierra y terremotos.

El actual embajador en Alemania, que anteriormente ha ejercido el cargo de Ministro de Medio Ambiente en Colombia, nos transmitió que el actual ministro del ambiente desea ser más estricto con las evaluaciones ambientales de los proyectos. También en el caso de El Quimbo.

Según el Ministerio de Ambiente son 31 los proyectos hidroeléctricos a la espera de una licencia ambiental en Colombia. Mientras, para el representante del Movimiento Colombiano en Defensa de los Territorios y de los Afectados por Represas, Ríos Vivos, Juan Pablo Soler las represas son sinónimo de pérdida de soberanía, degradación ambiental y vulneración cultural. Por su parte, desde la asociación de afectados por la represa El Quimbo ASOQUIMBO, sostienen que “la producción de Energía Hidráulica no es ni renovable, ni limpia y resulta costosa”. Y defienden por esta razón desde el principio la creación de una Reserva Campesina Agroalimentaria como alternativa a este megaproyecto hidroeléctrico.