lunes, mayo 02, 2016

Viaje hacia el “interior” del Nordeste Brasilero

Por: Colectivo Libre Colibrí

INTRO

Llegamos a Brasil con la expectativa de reconocernos en el espejo latinoamericano, aterrizamos en Sao Luis Estado de Maranhão al nordeste del País, una región que comparte mucho culturalmente la raíz africana con Bahia, Pernambuco, Rio Grande Do Norte, Sergipe, Ciara, Piaui, Paraiba, Alagoas y comparten tambien la fariña (preparación de la Mandioca-Yuca Brava-); allí en Sao Luis nos juntamos con Luisa, payasa, teatrera, viajera, consciente de las problemáticas de la cultura de consumo y la deforestación del Amazonas en Brasil por soja y la ganadería extensiva.

Uno de nuestros intereses era conocer las propuestas comunitarias del Movimiento de los Trabajadores sin Tierra (MST) para nutrirnos de sus sueños y esperanzas y también poder compartir nuestras experiencias, nuestro teatro, nuestros títeres y nuestras ideas. El contacto fue Julio, amigo que ya conocía el asentamiento de Cristina Alves en la región de Itapecuru a 2 horas y media de la capital Marañense. Pudimos articular nuestro viaje con el Mestre Bamba, Mestre de Capoeira Angola que ha expandido su escuela a niños y Jóvenes a comunidades Quilombolas (Palenqueras) en la misma región.

La dinámica en cada lugar fue realizar un taller de Reciclaje, que consistía en construir un juguete con material reciclado y desde allí reflexionar sobre el uso de la basura, realizamos una presentación de títeres y payaso que hablan sobre la importancia del cuidado de la madre tierra, la recuperación de prácticas ancestrales de siembra y de semillas nativas, y finalmente compartimos el telón del Plan Colonia-Plan Colombia del Colectivo la Colmena (esto lo realizamos en los asentamientos del MST) compartiendo nuestra realidad colombiana y también de las similitudes de la cultura de consumo, la estrategia militar, política y económica en los territorios en resistencia.

Realizamos dos visitas a la región de Itapeurú que sucedieron entre los días 23-30 de Enero y 15 y 20 de febrero.

 Compartiendo con la comunidad

En el Quilombo de Santa Juana nos encontramos con una barraca, donde Mestre Bamba ha impulsado la escuela de Capoeira Angola “Mandgingueros de Amanha” en la comunidad. Fortaleciendo los valores culturales desde esta arte centenaria!

Para invitar a la comunidad a las actividades decidimos hacer un barullo por las calles, ir de casa en casa invitando a las familias, abuelos, tios, padres…y los niños?




Ja, los niños todos andábamos invitando, es decir, ellos/ellas y nosotros haciendo música, jugando, compartiendo. Es lo que llamamos divulgación!!





En “Concesión Rosa”, uno de los asentamientos más antiguos de la región, toda la comunidad está a la vera del camino. Caminamos de arriba para abajo y de abajo para arriba. Allí nos quedamos en casa de dos jóvenes militantes del MST, gran ejemplo de lucha y resistencia.

Taller de reciclaje

Los niños y las niñas disfrutamos del juego y la música mientras recorrimos la agrovilla recogiendo basura que había en la calle y los quintales: botellas plásticas, bolsas, zapatos viejos, hasta muebles. Uff.

Jugamos a convertirnos en animales: sapos, patos, gallinas y una gran serpiente que se encontró y casi muere por la basura que recogimos los niños.

 

Para nosotros es importante trabajar la corporalidad como herramienta y posibilidad de expresión. Jugando y divirtiéndonos vamos dando el mensaje, reflexionamos, preguntamos.  Comprender el cuerpo como parte integral de los procesos de transformación y de conciencia, no solamente lo decimos, lo hacemos lo vivenciamos, despertando todos nuestros sentidos para generar un espacio significativo de aprendizaje. Por ejemplo, en el Quilombo que visitamos, se siente el trabajo en niños y jóvenes desde la Capoeira Angola.

Y ahora, la basura, que hacemos con todo eso?...a alguien se le ocurrió una gran idea: HACER UN ECOLADRILLO. Cada niño ponía un plástico dentro de la botella y luego lo decorábamos entre todos.


 

En el Quilombo de Santa Juana los niños y niñas llevan la música en la sangre, estas habilidades se han fortalecido con la práctica de la Capoeria Angola. Los niños nos ayudaron a poner los ritmos y canciones en los ejercicios teatrales que practicamos.




Luego nos sobro más basura! Otra gran parte de nuestro taller era hacer unos juguetes con material reciclado. Una coca y una tortuga instrumento que cada niño y niña decoramos como queríamos. Y… a jugar!!!





Presentaciones de las piezas de teatro

Nos reunimos para compartir momentos en familia. Presentamos dos piezas de teatro, una de payaso y otra de títeres, en la iglesia, en la barraca, en donde se reúne toda la comunidad.




La obra “Misterios de un espantapájaro”, habla sobre un campesino, Miguel trabaja esmeradamente en su huerta pero no ve resultados, en cambio Siska la lombriz de tierra y un cuervo negro y picarón hacen de las suyas en la siembra. Desesperado Miguel busca ayuda y trae del pueblo un espantapájaros tecnificado que  resulta ser un travieso personaje que guarda dentro de sí un misterioso origen. Mientras el espantapájaros cuida, fertiliza y fumiga la huerta de Miguel, la furia de la tormenta de un invierno inclemente lo destruye todo!... todo menos la magia de la naturaleza.

Por otra parte la pieza llamada “Manga” habla sobre el control de las semillas transgénicas en todo el continente latinoamericano, brincando entre El payaso y El contorcionismo El personaje de la pieza relata la relación en la sociedad, entre comida y naturaleza. En un juego bastante absurdo y humorístico, Ella demuestra el impacto negativo que tiene una semilla trasngénica en el organismo en contraste con la vitalidad que trae una fruta natural local, en este caso el Mango.




Ambas piezas hablan sobre el cuidado de la tierra desde el conocimiento tradicional, así como el uso dañino y excesivo de agrotoxicos y semillas transgénicas en el campo y sus consecuencias. Fue una oportunidad para compartir con la comunidad nuestra preucuopación sobre la perdida de saberes ancestrales y la importancia de la soberanía alimentaria, el control de la naturaleza por parte de las multinacionales del agro; por otra parte se plantea que es ese conocimiento de hecho y esas prácticas agroecológicas una de las posibilidades de resistencia a los procesos de revolución verde.

Relato del Plan Colombia-Plan Colonia.

Nos reunimos algunos interesados en el tema para contar historias tristes y otras de resistencia de nuestro país. Usamos como herramienta el dibujo de Plan Colombia-Plan Colonia  del Colectivo La Colmena.

Vimos que las realidades de nuestros territorios son espejos de lo que sucede en Latinoamérica: tenemos claro que la pesadilla del Capitalismo utiliza casi las mismas estrategias y al final son las mismas multinacionales: en el caso de Monsanto y Dyncorp, ambos del GP Company rociando Glifosato sobre los campos colombianos y del mundo.

Nestle: “Muito Gustoso”. La gente del MST estamos luchando contra el gran latifundio, recuperamos tierras de los grandes fazenderos, pero eso sí nos gusta tomar café, leche en polvo, nestquick, comer galletas, chocolates y todo de la Nestle…como?, luchamos contra los monocultivos y la concentración de la tierra en pocas manos pero lo apoyamos cuando consumimos esos productos y además nos enfermamos. Negocio redondo.

El paramilitarismo funciona como los pistoleros, con la diferencia de que en Colombia se organizó como estructura militar, que llegó a tener coordinación nacional y hasta colocar un Presidente, pero al igual que los pistoleros son estructuras criminales que apoyan iniciativas económicas de las multinacionales, grandes fazenderos y políticos. “Como MST también hemos vivido el asesinato y la persecución de nuestra gente en las tomas de tierras (Acampamentos) y en algunos asentamientos, así como la persecución de nuestros dirigentes.”

Pudimos explicar en qué consistía el negocio de la cocaína. Explicar que la hoja de coca es sagrada, planta medicinal ancestral usada en todos los andes. La cocaína es un negocio de los políticos, militares y otras “grandes” figuras tanto en Colombia como en Estados Unidos.

Hablando de las resistencias cotidianas y locales tomamos el ejemplo de personas de la comunidad, como Franisismar, están impulsando la siembra desde un sistema agroforestal integrando cultivos de maíz, frijol, coco, acerola, banano, aguacates, yuca, yuca brava. Así hay muchos otros compañeros que están impulsando siembras agroecológicas tanto en sus terrenos familiares como en espacios colectivos.

La agrovila está conformada por aproximadamente 45 a 50 familias. En el caso de la Agrovilla 17 de abril, son cuatro calles de casas, cada una tiene su quintal-patio, que es un patio grandote donde la gente siembra, tiene sus gallinas, cerdos, mango, bacurí. Por otra parte, las familias tienen su Roza de 13 hectáreas, allí siembran arroz, maíz, frijol, y yuca brava; además de otras frutales y Coco Babazú.

Existen también las casas de Fariña, producto que trae la mayor renta en dinero de la comunidad que se hace del la yuca brava o mandioca. Esta es una tradición amazónica que se vive en muchas partes  del norte del país.

En la zona donde estuvimos, algunos asentamientos del Municipio de Itapecurú-Mirim en el Nordeste Brasilero, el MST ha logrado la recuperación de tierras, realizando una  reforma agraria de hecho impulsando cooperativas de producción agrícola campesina, procesos de educación campesina, así como grupos de mujeres artesanas, grupos de jóvenes, colectivos de comunicaciones.

Nos contaban que hacia el sur del país, donde comienza el movimiento, las cooperativas campesinas son una alternativa de ingresos económicos para las familias del movimiento produciendo alimentos y productos orgánicos a bajos costos beneficiando a los habitantes de las ciudades cercanas y lejanas. Fue maravilloso poder compartir con la gente del MST, convivir en sus casas, nutrirse de sus sueños y esperanzas.