martes, marzo 31, 2009

Fracaso español en Endesa golpea confianza inversionista en Emgesa

El fracaso de esta multinacional nos debe convocar a todos los huilenses, social y ambientalmente responsables, a fortalecer la lucha de resistencia civil pacífica en defensa del territorio, del río Magdalena, de las comunidades, del Macizo colombiano y la biodiversidad.

"Con la venta a Enel, España pierde la oportunidad de crear un gran grupo energético nacional", editorializa el periódico El País de España, edición del 30 de marzo, a propósito de la compra de Endesa (la matriz de Emgesa) por el grupo italiano Enel. El tono de lamentación no es para menos.

Desde los intereses colombianos y de los huilenses, es apenas natural que se generen serias dudas, nuevas razones, para cuestionar el negocio de la construcción del Quimbo por parte de Emgesa.

Considera el diario español que la operación de venta de Emgesa a Endel es un fracaso político y económico, al fin y al cabo se trata de perder el control español sobre "la compañía eléctrica más importante de América Latina". Aunque no se lo reconoce explícitamente toda esta movida accionaria en las bolsas española e italiana es consecuencia de la crisis económica mundial. Que para el caso de España es visible en el ‘hundimiento’ de la industria de la construcción.

"Se ha perdido una gran oportunidad... para configurar un mercado energético español tan sólido e inatacable como... el alemán". Termina lamentándose el diario El País. Y no sin razón. Porque no deja de ser una paradoja que buena parte de ese modelo ‘sólido e inatacable’ que se le ha ido a los españoles como el agua entre los dedos, es lo que es gracias a que se funda en negocios ampliamente benévolos obtenidos en Latinoamérica con el beneplácito de varios y sucesivos gobiernos suramericanos, como es el caso del proyecto Quimbo en Colombia.

Vistos así los hechos, quién garantiza la confianza en las promesas del ‘negocio’ de Emgesa. Queda la duda de si el gobierno colombiano estaba enterado de la situación cuando escogió prácticamente con invitación privada a Emgesa para ser beneficiaria de un generoso contrato de concesión.

Recordemos que el proyecto Quimbo, fue ‘otorgado’ por el Gobierno con base en un esquema que sus técnicos económicos llaman "por cargo de confiabilidad", que según la Comisión de Regulación de Energía y Gas consiste en garantizar "un ingreso fijo independiente de su participación diaria en el mercado mayorista, asignado por un período de 20 años, reduciendo así el riesgo de su inversión". En plata blanca, garantizar la rentabilidad para la empresa. En eso reside la denominada ‘confianza inversionista que promueve el Gobierno’. Ni más ni menos.

Una inmediata consecuencia de estas realidades económicas debería ser el replanteamiento del mecanismo de subasta por cargo de confiabilidad y de todo el sistema de concesiones y sus términos de contratación, que incluiría la suspensión inmediata del proceso de licenciamiento ambiental pretendido por Emgesa.

El proyecto de la hidroeléctrica del Quimbo fue negociado por el gobierno Uribe en bolsa, enmarcado por el Plan 2019 o Visión Colombia Segundo Centenario, cuyas bases son la confianza inversionista y la seguridad democrática. El mega proyecto es el primero que se vende bajo el esquema de subasta por cargo de confiabilidad.

En la Audiencia Ambiental sobre el megaproyecto El Quimbo, que tuvo lugar el pasado 12 de febrero en el Municipio de Gigante, se confirmó que este proyecto no es viable por los efectos negativos de diverso orden denunciados por las comunidades directamente afectadas, Plataforma Sur de Organizaciones Sociales y la CAM, entre otros.

Los delegados del Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial han reconocido que las voces de oposición al proyecto son mayoritarias y que sus argumentos son sólidos de manera que no pueden ignorarse.

La audiencia fue así mismo un espacio importante para que en presencia de los organismos de control y de los medios de comunicación, las comunidades manifestaran las graves denuncias sobre como Emgesa viene adelantado obras sin tener licencia y presionando a los habitantes para que abandonen su tierras.

Así que Minambiente, tiene razones suficientes para proceder al no otorgamiento de la licencia ambiental para el megaproyecto el Quimbo: de una parte, los impactos económicos, sociales y ambientales negativos y las denuncias formuladas en la audiencia pública. Y de otra, la inseguridad y desconfianza económica que produce el "fracaso en Endesa".

Lo patriótico y consecuente ahora es actuar con responsabilidad social al quedar cuestionada la "confianza inversionista" como criterio esgrimido por el gobierno Nacional para el otorgamiento de la licencia ambiental a Endesa-Emgesa. El fracaso de esta multinacional nos debe convocar a todos los huilenses, social y ambientalmente responsables, a fortalecer la lucha de resistencia civil pacífica en defensa del territorio, del río Magdalena, de las comunidades, del Macizo colombiano y la biodiversidad.

Vea más información en:

Plataforma Sur de Organizaciones Sociales

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Miller Dussán Calderón

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