jueves, enero 01, 2009

Primer recorrido territorial en contra la Represa del Quimbo / First Territorial Running against the Quimbo Dam

Muchas veces cuando se hacen las cosas por primera vez, el resultado no es siempre el que se imaginaba. Este fue el caso del Primer Recorrido Territorial en Contra de la Represa del Quimbo que se realizó a mediados de diciembre 2008. A pesar de que empezamos más tarde de lo que estaba planeado, de que asistieron menos animales de los que confirmaron, de que nos perdimos un par de veces y no pudimos completar toda la ruta, el Recorrido, como una primera acción directa en contra de la represa por parte de los jóvenes de distintas partes del Huila, fue un éxito. En el Recorrido pudimos conocer más acerca de los animales de nuestra región que también serían perjudicados por el proyecto y los lugares especiales que parecen olvidados en la memoria de la mayoría de los habitantes de la zona. También nos dimos cuenta de que la desinformación alrededor del proyecto al igual que la oposición es más amplia de lo que pensábamos.

Entonces así, salimos una oveja y un marrano de la escuela de teatro de la Jagua, tres estudiantes de Neiva, una hormiga de secundaria, un coscongo (buho), un halcón llamado Alasfilo (amante de la libertad) de la Universidad Sur Colombiana USCO y la nutria abeja. Desde el parque de la Jagua bajamos al Peñón, de allí seguimos por el río Magdalena hasta la desembocadura del Suaza, luego subimos al puente de la Jagua y seguimos hasta la Cañada donde una rana amiga nos cruzó en canoa hasta el otro lado del río. En ese primer día por los campos que quedan entre la Cañada y la Escalereta, vimos cultivos de maracuyá, auyama, cacao, banano y ganado, conocimos, además de la rana y otros animales de lado del río en la Cañada, unos pericos que cosechaban los cultivos de maracuyá y unas abejas silvestres en una zanja perdida con muchos árboles que era muy honda por los siglos de agua que han pasado por el pequeño cañón.

En este primer día, cruzando el río, andando por los bosques riparios, las zanjas y peñones, los campos con cultivos y ganadería, pasamos por varias comunidades ecológicas que desaparecerían con el proyecto del Quimbo. Durante los dos días del recorrido vimos las banderas puestas por la empresa que demarcan los límites del embalse en medio del paisaje natural.
Las banderas blancas que señalan hasta donde va llegar el nivel del agua y las rojas la parte periférica del embalse que va pertenecer a la empresa Emgesa y que supuestamente va a ser reforestada. Ese día, a la hora del atardecer, llegamos a la comunidad de la Escalereta. Nuestrxs compañerxs de la comunidad nos recibieron entusiasmados porque veníamos caminando a la comunidad en oposición al proyecto del Quimbo. Esa noche nos quedamos en la escuela donde acampamos y preparamos nuestra comida. Durante la noche y la mañana siguiente jugamos con muchos de lxs niñxs de la comunidad que entraban a la escuela a investigar quién eran estos avichuchos raros que habitaban su lugar de estudio durante las vacaciones. Esa noche animales de la Escalereta, de otras partes de los municipios afectados y otros animales compañeros de lucha de Plataforma Sur de Organizaciones Sociales viajaron a Bogotá para encontrarse al día siguiente con representantes de Emgesa, la Gobernación del Huila y el Presidente de la República, Álvaro Uribe Vélez, para continuar el dialogo sobre el proyecto.

El día siguiente de nuevo se nos fue la madrugada pero igual salimos a caminar el territorio que nos quieren quitar.
Después de que nos perdiéramos nuevamente en los campos del Agrado, llegamos a la quebrada de Yaguilga donde nos refrescamos en el agua deliciosa que baja hasta el río Magdalena. Ya cruzando la quebrada, pasamos por San José de Belén, una antigua y pequeña comunidad campesina en el municipio del Agrado que originalmente, hace cientos de años, fue pensada como cabecera municipal. El pueblo es mucho más viejo que el Agrado y la capilla de la iglesia está reconocida como patrimonio cultural de Huila. Los grandes palos de Ceiba y Mamoncillo en la plaza, tienen muchos años y grandes raíces que les han permitido observar la historia de su alrededor. Dicen que la capilla entera sería reubicada con la construcción de la represa para que no se perdiera.

Desde el debate en el Senado de la República sobre este megaproyecto – por primera vez un proyecto de estos llega ser debatido en el Congreso con habitantes de la región además de profesionales de todos los campos que se oponen al proyecto –, la empresa dijo que iba dar 10 ha. a cada familia que fuera reubicada por la obra.
A la semana, los periódicos cambiaron las 10 ha. por 5 ha. y en este momento ya se dice "hasta 5 ha", es decir que podría terminar siendo entregada a cada familia media hectárea. Una señora en San José nos explicó que esas "hasta 5 ha" sólo se entregarían a familias que tienen escrituras de su propiedad. Pero la gran mayoría de las familias en todas estas comunidades no tienen escrituras y serian desterrados sin ninguna forma de compensación. Hay unos que han estado viviendo allí desde hace 30 o 50 años y por no tener papeles que los acrediten como los dueños, se van a quedar solamente con sus memorias. En San José nos enteramos de más huecos y falsedades del Quimbo que Emgesa y el Estado están imponiendo a la población como parte del gran desarrollo y progreso que supuestamente la región necesita; un progreso y un desarrollo nunca consultado, mucho menos pedido, por parten de las comunidades.

De San José seguimos por un terreno de contrastes. El sendero era semiárido y andábamos buscando cactus para comer los pequeños pepinos rosados, pero a nuestro alrededor también había grandes cultivos de arroz (que requieren mucha agua) donde vimos gran cantidad de aves como garzas y coclis.
Pasando por los cultivos, andando en la dirección del cerro de Matambo (conocido como la loma de Gigante) como nuestro horizonte, cruzamos la quebrada Buenavista y llegamos al puente colgante de los Cocos. Antes de llegar al puente y de anochecer, la luna llena salió en su máximo esplendor alumbrándonos todo el campo con alegría a pesar del agotamiento en nuestros cuerpos. Subidos en el puente sobre el río Magdalena, al occidente teníamos un atardecer espectacular que pintaba el cielo de un modo particular que nos hacía pensar en el ave fénix, mientras que al oriente la noche azul llegaba con la madre luna alumbrando todo el paisaje de la madre tierra.

Ese resto de día, ya con más ánimo por el apoyo dual de la luna y el sol, el camino nos rindió mucho. Pasábamos por las comunidades de Veracruz y Rioloro saludando a todo el mundo con "buenas noche, No al Quimbo!". Los animales que supieron que veníamos andando desde la Jagua en oposición al Quimbo nos aplaudieron, dieron dulces y particularmente las señoras mayores nos decían que querían trabajar y conocer más para que en la próxima caminata ellas también pudieran participar. Un señor pescador con quien hablamos en Veracruz, nos dejó sorprendidos y nos permitió hacer una muy buena reflexión acerca de cómo las comunidades más afectadas no han sido vinculadas de una manera integral al proceso de implementación de este megaproyecto en su territorio. Este señor, que tenía su casa a un poco más de 20m. sobre el nivel del río muy cerca de él, juraba que era imposible que el agua pudiera subir y afectar a su hogar que, según los estudios de la empresa, está destinado a ser inundado. Él nos demostró que mucha población de la que sería fuertemente afectada, especialmente la gente mayor de edad, no puede captar los cambios tan profundos que la represa va traer a todas las facetas de su vida, geografía y cotidianidad.

En un principio pensábamos quedarnos esa noche en Rioloro y seguir al día siguiente a la finca del Quimbo donde ya están haciendo estudios y pruebas del suelo para el embalse con dinamita. Aunque cansados, con ampollas en las patas y un poco deshidratados, seguíamos bien de ánimo. La razón de que tomáramos la decisión de parar el Primer Recorrido Territorial en Contra de la Represa el Quimbo en Rioloro, fue que esa noche no pudimos encontrar donde hospedarnos ya que nuestro contacto en la comunidad estaba afuera en ese momento. Sin embargo, los 6 animales jóvenes en 2 días caminamos más o menos 50 km de la Jagua hasta Rioloro para conocer mejor nuestro territorio que tanto amamos y queremos proteger para futuras generaciones. Fue un acto que busca ser reconocido por animales y plantas del mundo entero para decir NO al Quimbo.

Aquí no terminamos. El recorrido es apenas el primero de varios pasos que animales desde este territorio y otras regiones estamos dando para poder vencer esta amenaza del río, de la tierra, del agua, de los bosques, de las comunidades y de la vida. En este recorrido aprendimos muchas cosas. Del mismo modo que nuestros adversarios, el Estado y la empresa, están pensando a largo plazo sobre cómo implementar sus proyectos e instalarse en nuestra región, también nosotrxs necesitamos pensar a largo plazo para saber cómo actuar ahora para ayudar y apoyar a las comunidades a movilizarse en contra de este desastre evitable al tiempo que ir desarrollando ideas para crear alternativas viables que las comunidades quieren y necesitan. Los animales de Neiva y los de la Jagua nos despedimos esta vez, cogiendo trocha en nuestras respectivas direcciones para luego encontrarnos de nuevo y seguir caminando la palabra por un territorio propio mejor y libre de las amenazas que se le quieren imponer.



--------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Many times when we do things for the first time, the result is not always what one had imagined. This was the how the First Territorial Running against the Quimbo Dam, conducted in mid-December 2008, resulted. Although it started later than planned, fewer animals participated then those that confirmed, we got lost a couple of times and were not able to complete the entire route, the first running as a first direct action against the dam by young people from different parts of Huila, was a success. During the tour we were able to learn more about the animals in our region that would also be harmed by the project and the special places that seem forgotten from the memory of most of the area’s residents. We also realized that the misinformation about the project as well as the opposition is broader than we previously believed.

So that is how we did it, a sheep and a pig from la Jagua’s theatre School, three students from Neiva, an ant from high school, a coscongo (owl), a hawk named Alasfilo (lover of freedom) from the University of Southern Colombia-USCO and the otter bee. From the park of the Jagua we went down the Cliffs, then continued down the Magdalena River to the mouth of Suaza, then crossed over the bridge and continued until la Cañada where we a frog friend took us across the river in a canoe.
In this first day of the running between la Cañada and la Escalereta we saw crops like pumpkin, cacao, passion fruit, banana as well as cattle. In addition to the frog, we met other animals across the river in la Cañada, such as some parrots that harvest passion fruit and some wild bees in a deep, lost chasm that had many trees was very deep by centuries of water that have passed through the small canyon.

On this first day, crossing the river, walking along the riparian forests, canyons and cliffs, crop fields and livestock, we went through several ecological communities would disappear with the project Quimbo.
During the two days of the tour saw the flags placed by the company to demarcate the boundaries of the reservoir in the middle of the natural landscape. The white flags indicate where the water level, the red flags through the peripheral part of the reservoir that will also belong to the company, Emgesa, and allegedly will be reforested by them. That first day, we reach the community of Escalereta around sunset. Our compañerxs in the community were excited that we came walking to the community in opposition to the Quimbo. That night we stayed at the school where we camped and prepared food. During the evening and the morning, we played with many of the children in the community who came to the school to investigate those odd creatures who inhabited their place of study this random night during holiday vacations. That night the animals of la Escalereta, other regions of the affected municipalities and other campañerx animals from Plataforma Sur traveled to Bogota to meet the next day with representatives of Emgesa, the governor of Huila and the President of the Republic, Álvaro Uribe Velez, to continue the dialogue on the project.

The next day, again the morning escaped us though regardless we went out to walk the territory that we want to take from us. After getting lost in the fields of el Agrado, again, we came to the Yaguilga Creek where we refreshed ourselves in the water that goes down to the river Magdalena. After crossing the creek, we passed through San Jose de Belen, an old and small rural community in the municipality of el Agrado that was originally thought to be, hundreds of years ago, as the municipality’s urban center.
The town is much older than el Agrado and the church is recognized as a cultural heritage site of Huila. The large trees of Ceiba and Mamoncillo in the square are quire old and have deep roots that have allowed them to observe the history around them. They say that the whole church will be relocated with the construction of the dam as to not loose it.

Since the debate in the Senate on this mega project - first time that a project of this nature is debated before the Congress with people from the region as well as academics oppose the project - the company said it would give 10 hectares to each displaced household. A week later, the newspapers had changed those 10 hectares to 5 ha. and at this point it has become "up to 5 ha," meaning it could end up just being half a hectare to each family. A lady in San Jose told us that those "up to 5" will only be given to families who have their property deeds.
The vast majority of families in these communities would have no titles and would be displaced without any form of compensation. There are some who have been living there for 30 to 50 years and do not have deeds proving that they owners are going to only be able to keep their memories. In San Jose we learned more of the holes and falsehoods of the Quimbo that Emgesa and the State are imposing on the population as part of the great development and progress that the region supposedly needs, a progress and development that has never been publically consulted, much less with any of the communities.

From San Jose we entered a land of contrasts. The trail was semi-arid and we searched for small pink
cucumber cacti to snack upon, but also all around us were rice paddies (which require lots of water) where we saw large numbers of birds such as herons and ibis. Passing through the crops, walking in the direction of Matambo Peak (known as the mountain of Gigante´s giant) within our horizon, we crossed the Buenavista creek and arrived at los Cocos hanging bridge. Before reaching the bridge and sunset, the full moon came out in its brightness lightening up the field with our joy in spite of exhaustion in our bodies. Once on the bridge over the Magdalena River, the West had a spectacular sunset that painted the sky in a way that made us think of a phoenix, while the east came the blue night with the mother moon lighting mother earth’s landscape.

That rest day, with more encouragement and dual support from the moon and the sun, the path become quicker to move upon. We passed by the communities of Veracruz Rioloro and greeting everyone with "Good Evening, No Quimbo!" The animals that knew that we had been walking from la Jagua as an act against the Quimbo applauded our arrival welcomed us and even gave us candy, particularly the elder ladies told us they wanted to work and learn more to walk with us in a future march. One man we talked to, a fisherman in Veracruz, left us shocked and gave us a good reflection about how the communities most affected have not been brought into the project in a comprehensive manner as part of the process of implementing this mega project in their territory. This man, whose home is just 20 m above the level of the river and very close by, swore that it was impossible that water could go up and affect his home, according to the company, his area is destined to go under. He showed us that a lot of people who would be strongly affected, especially older people, can not interpret the profound changes that the dam will bring to all facets of life, geography and everyday life.

At first we thought that night we would stay in Rioloro and continue the following day to the Quimbo farm where they are doing subsoil studies for the dam with dynamite.
Although we were tired, with blistered feet and a little dehydrated, we were still in good energy to continue the walk. The reason we took the decision to stop the First Territorial Running against the Quimbo Dam in Rioloro was that that night we could not find where to stay because our contacts in the community was out at that time. However, the six young animals in 2 days walked about 50 km from la Jagua to Rioloro to better our relation with our territory that we love and want to protect for future generations. It was an act that seeks to be recognized by plants and animals around the world as a clear NO! to the Quimbo.

We do not finish here. This running is the only the first of several steps that the animals from this territory and other regions are making to overcome this threat of the river, the land, the water, the forests, the communities and life. On this tour we learned many things. Just as our opponents, the State and corporations, are thinking long term about how to implement their projects and settle in our region, we also need to think long term, for how to act now and to help support the communities to mobilize against this avoidable disaster while at the same time developing ideas to create viable alternatives that communities want and need. The animals from Neiva and la Jagua bid farewell this time, hitting the trail in our respective directions to find each other again in a future time and continue walking our word to better our own territory, free from the threats that are trying to be imposed.