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viernes, junio 07, 2013

Polinizaciones in Piamonte (lower Bota Caucana)

It has been over ten years since the Beehive Design Collective first went to Putumayo during its research trip to create the graphic about Plan Colombia. Not much has changed since then, and unfortunately the presence of aerial fumigations over indigenous communities in the Colombian Amazon as well as oil extraction within their territories has only increased since the making of this graphic.

Polinizaciones accompanied the Escuela of Comunicación Propia del Putumayo in the Lower Bota Caucana to document different issues in the region. First were the activities of Canadian oil companies like Gran Tierra´s operation of different wells in the Costayaco, Guayuyaco and Moqueta petroleum blocs and Pacific Rubiales in the Teracay and Tacacho blocs. All of these installations are connected to pollution and have a negative impact on the forests and rivers of Caqueta, the Bota Caucana and Putumayo.   In addition to the problems caused by oil companies, Polinizaciones documented aerial fumigations, part of Plan Colombia, which only result in displacement and making people sick. Construction of the marginal forest highway (part of the South America Regional Infrastructure Integration (IIRSA) project) and its role in facilitating the extraction of oil, gold, and other resources, was also documented.

The territory within the limits of the Churumbelos Mountains holds the headwaters of numerous Amazonian rivers such as el Congor, el Tambor, El Fragua, El fraguita, and many others that will all be privatized by the creation of the Auca Wasi National Park. This is done under the pretense of “sustainable development” as part of the selling of “environmental services” (oxygen and biopiracy) in alignment with pro-business politics and the unworthy track record of major multinational organizations such as the WWF, USAID, and the World Bank. Meanwhile, the territory will continue to be destroyed through oil and mineral extraction as part of the geopolitics of the privatization of the Amazon that the State puts into effect by militarizing the territory with the army, resulting in violence and displacement.

This territory is inhabited by the Inga people and more recently the Nasa and Awá peoples, as well a growing colono population that is the major culprit in deforestation for mining and cultivation of mono-crops such as rice and coca, as well as cattle ranching. As expressed by local inhabitants, these communities are threatened by displacement and their future depends on future generation´s ability to maintain their communities organized and able to stand against mega-development projects and national parks.

Ancestrally this is the territory of the so called Andakí Peoples of which some people in the region have grandparents and relatives that were kidnapped from these communities. For the most part, the kidnapped have not been seen in over 80 years. Being in the region, we had the privilege of seeing petroglyphs in the upper part of the Congor River that were very similar to those in La Jagua, Huila. We made the connection that it is quite possible that the headwaters of the Fragua River are the same headwaters of the Suaza River that joins the Magdalena River in the area of La Jagua.

On this tour we were able to witness how State policies of militarization and extraction go hand and hand with the destruction of the environment due to the contamination caused by extractive industries and the breaking of the social fabric of the communities that live on contaminated lands and are no longer able to live as they have before. All of the extraction projects use the Colombian military as part of their security and any opposition from local communities is done under the constant threat of violence. The result is that these communities are forced to be impoverished and polluted, and any misstep can result in displacement from the territory or death.


This is just the territory that is in need of being able to share and appropriate graphics such as the Plan Colombia and True Cost of Coal banners into the local communities. We were able to take the story of Plan Colombia and extractivism to the communities and territories that helped forge and weave the Plan Colombia graphic over ten years ago, and that today continue to value and need it as an important tool for raising consciousness. It’s worth mentioning the surreal nature of presenting the Plan Colombia graphic to a large group of people while various Blackhawk helicopters flew overhead at the exact moment that we talked about militarization as a way of reinforcing the everyday reality that is the Colombian Amazon.  

jueves, mayo 30, 2013

Polinizaciones en Piamonte (baja Bota Caucana)

Hace más de diez años que el Colectivo de Diseño La Colmena llegó al Putumayo por primera vez, realizando la investigación para crear la campaña gráfica sobre el Plan Colombia. Muchas cosas han cambiado desde entonces y desafortunadamente la presencia de fumigaciones aéreas sobre las comunidades indígenas de la Amazonia Colombiana y la explotación de petróleo en su territorio ha escalado desde el inicio de  esta obra.



Polinizaciones acompañó la Escuela de Comunicación Propia del Putumayo a la Baja Bota Caucana a documentar las problemáticas de la región, a continuación: Explotación de petróleo por parte de la multinacional canadiense Gran Tierra, centrando su inversión para exploración de pozos petroleros en los Bloques Costayaco, Guayuyaco y Moqueta con 163 millones de dólares y Pacific Rubiales en los bloques Teracay y Tacacho, afectando tenazmente las selvas del Caquetá, Bota Caucana y Putumayo, las fumigaciones aéreas como parte del Plan Colombia que buscan desplazar  y enfermar a la población, la construcción de la carretera marginal de la selva del IIRSA para facilitar la extracción de petróleo y la minería de oro.


El territorio, resguardado por la serranía de Los Churumbelos, nacedero de innumerables ríos Amazónicos como el Congor, El Tambor, El Fragua, El Fraguita entre otros; quiere ser privatizado para la constitución del Parque Natural Auca Wasi, bajo el pretexto de “desarrollo sostenible” buscando la venta de “ servicios ambientales” (venta de oxigeno y biopiratería) en concordancia con las políticas internacionales de conservación, creadas por monstruos multinacionales de dudosa reputación como WWF, la USAid y el BM; para así esconder la destrucción petrolera con inversiones en estos fondos por parte de dichas empresas contaminantes, en concordancia con la geopolítica de privatización de la Amazonia y la política de aseguramiento territorial que promueve el estado a través del ejército.

Este territorio está poblado por  indígenas Inga y más reciente Nasa y Awá, además de una población colona que aumenta,  igual que la tala de bosque para la minería y los monocultivos de arroz de (Arroz Roa), coca, y ganadería, estas comunidades corren gran riesgo de desplazamiento como lo mencionan varios pobladores, quienes plantean un futuro para las nuevas generaciones a partir de la organización de sus comunidades frente a los megaproyectos y parques nacionales. 

Ancestralmente este es el territorio del Pueblo Andakí del cual varias personas de la región tienen abuelos o familiares que fueron raptados de estas comunidades que no se ven desde hace más de 80 años. Estando en la zona, tuvimos el privilegio de ver petroglifos en las cabeceras del Río Congor muy parecidos a los que vimos en el territorio de La Jagua, Huila. La conexión siendo muy posible ya que el río Fragua de este territorio nace del mismo cerro que nace el río Suaza que desemboca en el río Magdalena en la zona de La Jagua.  

En el recorrido fuimos testigos de cómo las políticas de Estado de extracción y militarización van mano en mano con la destrucción del medio ambiente por la contaminación de estas industrias, la desintegración del tejido social de las comunidades que viven en una tierra contaminada y ya no pueden vivir como hacían antes, resultando en su empobrecimiento que con la violencia se vuelve el último empujón hacia la muerte o el desplazamiento forzado del territorio.


Fue justo este territorio que se aprovechó los espacios para dar unos talleres sobre el “Plan Colombia” y el “Verdadero Costo del Carbón” a las comunidades donde llegamos.  Retro-alimentar la historia del Plan Colombia y el extractivismo en las comunidades y territorio que vio nacer el grafico del Plan Colombia y que hace más de 10 años que se mostró y que dicha iniciativa, sigue siendo necesario y de gran valor. Como anécdota, cabe destacar lo surreal que fue presentar sobre el Plan Colombia a las personas, mientras los helicópteros Blackhawk del relato, sobre volaban sobre nosotros en ese preciso instante, como para decir “palabra cierta”.   

martes, julio 17, 2012

El Camino Jaguo


A raíz de la lucha y la defensa de la Madre Tierra, nuestro territorio, los ríos Huacayo-Yuma-Magdalena y Cuacua-Suaza,  nosotros y nosotras los Jaguos , habitantes originarios de la Jagua y sus cercanías,  hemos comenzado a conversar, pensar y reflexionar colectivamente sobre de que venimos, quienes somos  y quienes queremos seguir siendo y por qué.

En esta minga de pensamiento hemos ido rescatando la memoria colectiva de nuestros abuelos y abuelas, ante pasados y territorios, reconstruyendo así historias de capturas, resistencia, asimilación y migración que unió a familias de los Pueblos Indigenas Andakí, Tama, Yalcón, Pijao y Nasa entre si y también en veces con europeos y  personas mezcladas que venían de afuera.

Sin embargo, sabemos que somos de aquí. Con mucha humildad y necesidad de orientación, estamos andando un camino de esperanzas y deseos de la revitalización de nuestra identidad, cultura y lengua originaria, mientras que seguimos adelantando nuestra lucha digna por la liberación de la Madre Tierra - Mijina- Uma Kiwe - Pachamama. 

Este proceso nos ha llevado a documentar el conocimiento de nuestros mayores, buscar en lo que ha sobrevivido de los archivos de la Jagua, investigar documentos en la de siglos pasados, dialogar con hermanos y hermanas del Consejo Regional Indígena del Huila- CRIHU y conociendo de nuevo nuestro territorio por medio de recorridos territoriales.

Poco a poco estamos ubicando los sitios sagrados, haciéndoles ofrendas y cuidándolas. Un primer paso importante ha sido el re-reconocimiento de la unión de los dos ríos como un lugar  sagrado. Al igual ese unir los valles del Alto Huacayo y el Cuacua, también unen los territorios de distintos pueblos y de las bio-regiones del Valle del Suaza-Cordillera Oriental con el Alto Magdalena y el Macizo Colombiano.

Esto apenas comienza y falta mucho que hablar, recorrer y reflexionar para tejer mayor unidad de pensamiento y acción entre todos y todas quienes nos sabemos de aquí, estos son los primeros pasos hacia un camino de la descolonización. Después de más de 500 años de violencia, memoria robada y negada,  hay mucho que desaprender de lo que fue impuesto antes de poder comenzar procesos de aprendizaje sobre lo propio, lo autóctono de acá.

Buscamos recuperar una relación verdaderamente harmónica y equilibrada con la Tierra, los animales, las plantas, humanos y todo el territorio.

Una parte importante de este proceso de liberación y descolonización es el recorrido territorial, la exploración de nuestro territorio colectivamente, para observar, apreciar y a la vez, desaprender las prácticas de dominación y extracción que el colonialismo nos ha inculcado desde la llegada de los invasores españoles. Igual que nosotros, todos los habitantes de la Tierra tienen el derecho del “buen vivir”.

En estos recorridos, gracias al consejo de mayores en la comunidad, pudimos encontrar las huellas que nuestros antepasados dejaron talladas en las peñas cerca del pueblo. Una variedad de imágenes de personas, animales, plantas y otros diseños son de lo poco que queda ya que siglos de agua, tierra, erosión y tiempo ha borrado mucho de los detalles que fueron marcados en la piedra. También se ve como personas ignorantes e/o irrespetuosas han rayado algunas partes de estas peñas con sus nombres, fechas y otras escrituras arbitrarias en un sitio sagrado.

Nosotros y nosotras Jaguos, habitantes originarios del territorio que une los dos ríos Huacayo y Cuacua, demandamos de inmediato la protección de este legado milenario de nuestros antepasados, la cancelación permanente de la licencia ambiental del P.H. el  Quimbo, que el Batallón Especial Energético José María Tello sea completamente retirada  y la creación de una Reserva Campesina Agro-Alimentaria de manera que se protejan los sitios sagrados y los ecosistemas vitales del territorio. Exigimos que se reconozca nuestro proceso Jaguo de descolonización para poder recuperar la memoria,  identidad, territorio y seguir adelantando este camino ancestral. La recuperación de la relación con nuestro territorio es imprescindible  para este proceso y cualquier proyecto que deteriore los ecosistemas es un proyecto de exterminio para todos los habitantes, nosotros incluidos.

 ¡Jaguos por una Reserva Campesina Agro-Alimentaria!