lunes, julio 18, 2011

miércoles, junio 01, 2011

La historia del Quimbo: ¿represa o represión?



La Represa del Quimbo, en el Huila, es uno de los proyectos más grandes de infraestructura que se adelantan en el país. Se espera que la hidroeléctrica comience a funcionar en 2014.

Sin embargo, del mismo tamaño del proyecto son las implicaciones ecológicas y sociales de esta mega obra. El peñón sobre el Río Magdalena abajo de la Jagua, el puente sobre la quebrada Yaguilga, la iglesia de San José de Belén, las labranzas de cacao de Río Loro, la historia de La Escalereta, el Poira, son algunos de los lugares que han existido desde siempre y que la represa amenaza con destruir.

Durante los últimos meses, la población local se ha organizado para defender sus derechos y su territorio y demandar a Emgesa-Endesa-Enel, la empresa constructora, el cumplimiento de su responsabilidad social y ambiental.

La región del Quimbo es rica en biodiversidad endémica y fértil en tierras agrícolas. Durante los últimos meses se han denunciado daños ecológicos, aumento del costo de vida local, perjuicios psicológicos y abusos contra la comunidad., como la destrucción de las fuentes económicas de los pobladores de la zona.

Los ires y venires del proyecto de la Represa

Desde 2007, Emgesa ya estaba recorriendo el territorio alzando banderas de distintos colores para mostrar donde estarían las orillas del embalse, repartiendo regalías a escuelas de la región e iniciando las mesas de concertación con las comunidades que serían afectadas, dirigidas por el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial y la gobernación del Departamento del Huila.

“El objetivo de estas mesas era proteger los derechos de los habitantes de las comunidades y llegar a unos acuerdos entre las comunidades y la empresa. Después de un tiempo sentimos que lo que se estaba socializando en esas mesas era un engaño, eran mentiras y el interés verdadero del Ministerio era recoger firmas como pruebas de que si había apoyo local, entonces nos salimos de ese proceso. Nos fuimos por otro lado, recibimos asesoría jurídica y de proceso y formamos la Asociación de Afectados por el Proyecto Hidroeléctrico El Quimbo –Asoquimbo, integrado por los habitantes de todas las comunidades que serían afectadas por el proyecto y donde todas las decisiones se toman por medio del consenso” explica Elsa Ardila, Presidenta de Asoquimbo. “Luchamos para defender nuestros derechos como afectados y los derechos del territorio”.

Desde entonces, hay una ola constante de declaraciones, encuentros, artículos, conciertos, teatro, documentales e informes internacionales de por qué este proyecto no se debe hacer y de por qué la propuesta alterna de crear una Reserva agro alimentaria campesina es una mejor opción para la región. En marzo y mayo de 2009 hubo protestas en Neiva, y en diciembre pasado hubo bloqueos en Río Loro -El caso de esta mega obra tampoco escapó de ser mencionado en los cables de WikiLeaks.

A pesar de todo, en mayo del 2009 se otorgó la Licencia ambiental No. 150509 a Emgesa-Endesa-Enel, para construir la represa. Hasta ahora la licencia se ha modificado tres veces y la empresa ni siquiera ha cumplido con todas las obligaciones que tiene con el medio ambiente y la comunidades.

Una investigación de International Rivers sobre El Quimbo dice al respecto que hay un “desconocimiento de la normatividad ambiental y de procedimientos legales” y que el proyecto se ha “implementado con la omisión de la participación de los afectados”.

Ante esto, Sandra Chavarro Montero, del equipo de Dirección Técnica del Proyecto del Quimbo afirmó en marzo que “en el estudio de impacto ambiental se identificaron todos los impactos… y se planteó un plan de manejo ambiental para mitigar, compensar o controlar los impactos identificados”. Al preguntarle sobre la Reserva Forestal Protectora de la Amazonia, la resistencia local al proyecto, las frustraciones de los afectados o las irregularidades del proceso, Chavarro insistió una y otra vez en el apoyo del Estado diciendo que "Emgesa debe cumplir con el Plan de Manejo aprobado por el Ministerio y los demás requerimientos establecidos en la licencia ambiental”.

El 24 de febrero de este año, mientras el Presidente Santos y los medios de comunicación llegaron para poner la primera piedra de la obra, hubo un cabildo abierto contra la represa en el municipio de Gigante, Huila. Las movilizaciones continuaron en varias ciudades, seguidas por una audiencia publica en Bogotá contra los megaproyectos.

El 30 de marzo la Defensoría del Pueblo exigió la revocación de la licencia ambiental de Emgesa para el proyecto el Quimbo. Poco después Asoquimbo organizó una asamblea con más de 300 personas. “Queda claro que la Defensoría del Pueblo se opone a este proyecto, y que los acuerdos que la empresa tenía que cumplir con respecto al impacto ambiental y las recompensas de los propietarios y las personas que viven de las tierras no se han hecho,” dijo Miller Dussán, de Plataforma Sur de Organizaciones Sociales. “Desde ahora se suspende todo tipo de diálogo con Emgesa-Endesa-Enel. Seguimos firmes en que la zona de afectación necesita ser una reserva campesina agro alimentaria y mientras tanto hay interés de los campesinos, jornaleros y trabajadores de las fincas que ya han sido vendidas a Emgesa a tomarlas de vuelta para resolver su estatus productivo”. Pronto Asoquimbo convocará una mesa por los derechos de los afectados, con la participación de organismos internacionales como la ONU y la OEA.

Mientras tanto, la organización regional sigue creciendo y aumenta la participación de comunidades que cada vez adquieren más experiencia y conocimiento en su lucha por permanecer en sus tierras.

La idea de una Reserva campesina agro alimentaria es hoy un plan de vida para la región, tejido por medio de la participación directa de los habitantes afectados, es un proyecto eco-social generado desde las comunidades, desde su visión propia y sensible a sus necesidades.

Más allá del Quimbo

El Quimbo, en el Huila, es sólo una de las polémicas en las que está implicada Emgesa-Endesa-Enel. En 2008, en la sesión final del Tribunal Permanente de los Pueblos, Emgesa-Endesa (antes de ser adquirido por Enel) fue denunciada por violar los derechos laborales de sus trabajadores, infringir la seguridad industrial y por la destrucción ecológica de los Ríos Bogotá, Guarinó y otros.

Al sur en la Patagonia chilena, un lugar ecológico único, Endesa ha sido acusada de destruir lugares sagrados del Pueblo Mapuche y pretende construir más represas, a pesar del choque constante con las organizaciones locales que también luchan para defender su territorio -Hasta Andrea Echeverry aprovechó una tarima en Miami para rechazar las intervenciones ambientales y mineras del "primer mundo" en el "tercero".

El Quimbo es un mega proyecto que dice ser verde, aun cuando su impacto ambiental y social ya deja entrever otra cosa. Este es solo uno de muchos mega proyectos energéticos para la extracción de los recursos naturales del continente. La historia del Quimbo se repite con muchos de estos mega proyectos energéticos. ¿Qué tan sostenible es el desarrollo si desde antes de iniciar la intervención ya saltan a la vista los conflictos locales? Falta el espacio para un debate nacional -o continental- para definir un verdadero desarrollo inclusivo con las comunidades de las regiones afectadas.

martes, abril 12, 2011

La Defensoría del Pueblo exige que se suspenda la licencia ambiental a Emgesa para la realización del proyecto hidroeléctrico El Quimbo

Las comunidades de la zona de afectación del proyecto hidroeléctrico El Quimbo (Huila) dan como plazo hasta el 15 de abril para que el Ministerio de Ambiente «ordene la suspensión de las obras del proyecto como consecuencia del incumplimiento de las obligaciones de Emgesa».

El pasado 30 de marzo, la Defensoría del Pueblo (PDF Carta Defensoría al Ministerio de ambiente) reiteró la solicitud de revocatoria de la licencia ambiental otorgada a Emgesa para desarrollar el proyecto El Quimbo teniendo en cuenta que se modificó la licencia sin consultar a las mismas comunidades. La Defensoría del Pueblo señala que Emgesa modificó sustancialmente los compromisos pues desconoce los acuerdos logrados en las mesas de concertación y no tuvo en cuenta a las comunidades afectadas para modificar la licencia ambiental.

Asimismo, considera que la modificación de la licencia por parte de Emgesa «contribuye a que se disminuya la inversión de la empresa en el cumplimiento de las obligaciones ambientales y sociales sin aclarar los efectos que esta medida pueda tener sobre los diferentes grupos poblacionales y amenaza el derecho al acceso y la tenencia de la tierra en concordancia con los derechos a la vivienda, a la prestación de los servicios públicos, a la seguridad alimentaria, entre otros, de los grupos poblacionales más vulnerables de la región».

Por otra parte, las comunidades representadas por ASOQUIMBO presentes en las reuniones de socialización de la licencia por parte de algunos funcionarios del Ministerio de Ambiente en los Municipios de Garzón y Gigante (Huila) realizadas entre el 16 y el 21 de marzo denunciaron el incumplimiento de los compromisos y acuerdos de Emgesa con las familias de la zona de afectación.

En un comunicado expedido el 21 de marzo, ASOQUIMBO asegura que «no se ha concertado ninguna medida de compensación ni proyectos productivos para los grupos poblacionales conforme a lo establecido en la licencia ambiental». Además señala que «Emgesa no ha propuesto ningún proceso de reasentamiento colectivo ni individual con las comunidades afectadas».

«Emgesa no ha registrado en el censo a todas las poblaciones de afectados y viene desconociendo la existencia de otros grupos poblacionales afectados como los apicultores», señala el comunicado.

Debido a esta situación, ASOQUIMBO demanda el desarrollo de una Audiencia Pública donde se discuta de manera organizada todos los aspectos del proyecto hidroeléctrico El Quimbo y exige a la ministra de Ambiente ordenar la suspensión inmediata de las obras, debido al «incumplimiento de las obligaciones de Emgesa y en acatamiento a la solicitud de suspensión de las mismas por el Procurador Ambiental Agrario, Oscar Amaya, compromiso adquirido públicamente durante la realización del Foro sobre Impactos de Megaproyectos Energético-Mineros realizado el 16 de marzo de 2011 en el Congreso de la República».

miércoles, febrero 23, 2011

14 – 16 de marzo: POR LA DEFENSA DE NUESTROS TERRITORIOS: ¡MOVILÍZATE!

¿Por qué nos desalojan y destruyen nuestros territorios?

Con seguridad, alguna empresa nacional o extranjera está destruyendo algún río, páramo, bosque o humedal en su región, desplazando comunidades y degradando la calidad de vida.

Esto es producto del modelo extractivista impuesto por las instituciones financieras internacionales, las empresas de capital privado nacional y trasnacional y avalado por los gobiernos de turno, desconociendo las necesidades y vulnerando los derechos de quienes habitan los territorios.

“Hasta ahora el gobierno de Santos ha renunciado a formular una política ambiental coherente y sólida frente a una minería gigantesca que amenaza con llevarse por delante, páramos, humedales, ríos y, sobretodo, comunidades”

Alfredo Molano, El Espectador, 23/01/2011

Así como la minería, la proliferación de proyectos hidroeléctricos, agronegocios e infraestructura constituyen una amenaza para el ambiente y para miles de familias que potencialmente serán desterradas y despojadas de sus territorios y de su cultura.

Ante este escenario, convocamos a la movilización nacional por la defensa de los territorios y la construcción de una política que respete la soberanía alimentaria y energética, que plantee alternativas al modelo extractivo impuesto por las empresas de capital privado nacional y trasnacional que desconoce las necesidades y reivindicaciones de los pueblos, vulnerando los derechos de quienes habitan los territorios.

Este modelo tiene continuidad en el actual gobierno bajo el esquema de las locomotoras para el crecimiento, que profundiza la desigualdad social, agudiza los conflictos ambientales, y sigue permitiendo que sean las mismas empresas las que investigan, determinan los impactos y formulan los planes de manejo ambiental.

Las mujeres y los hombres que resisten al control corporativo de los territorios -las comunidades organizadas en ASOQUIMBO, el Movimiento Social por la Defensa del Río Sogamoso, las comunidades de pescadores, campesinos e indígenas afectados por la Represa Urrá I en Córdoba, las poblaciones afectadas por el desarrollo del Complejo Hidroeléctrico en el Oriente de Caldas (Trasvase Río Guarinó y Manso) y del proyecto Pescadero Ituango en Antioquia, junto a las organizaciones sociales y cívicas que luchan contra la explotación minera a cielo abierto en “La Colosa”, Tolima y en el páramo de Santurbán en Santander; y los trabajadores de la caña de azúcar en el valle geográfico del Río Cauca que enfrentan persecuciones laborales y judiciales por parte de los dueños del megaproyecto del azúcar y el etanol- y los demás procesos que se han sumado a esta convocatoria hacen un

Llamamiento a:

- 14, 15 y 16 de marzo. Realizar acciones o sumarse a las movilizaciones regionales por la defensa del territorio: marchas, foros, asambleas, cabildos abiertos, actos culturales o cualquier otra iniciativa.

Nuestros territorios ni se venden, ni se expropian, ni se inundan

¡Aguas para la vida, no para la muerte!